Nico Pearleyes (Francia, 1989) combina una técnica pictórica depurada con una imaginería propia de la gráfica digital. Curvas que evocan trazos vectoriales, volúmenes, color y transiciones cercanas a la estética del software conviven en un lenguaje que tensiona lo artesanal y lo digital.
Su obra recupera motivos clásicos y populares (desde el arte tradicional coreano hasta la cultura del skate y el pop surrealism) para construir mundos donde la naturaleza adquiere una plasticidad tecnológica, cuestionando los mecanismos mediante los cuales representamos la realidad y le otorgamos sentido. Vive y trabaja en París.